Portal de Vallejo conmemora los 20 años del Preciado Ascenso en un acto en el Ciutat el 27 de junio

Foto: Levante UD

Portal de Vallejo conmemora los 20 años del “Preciado Ascenso” del Levante UD con un foro el 27 de junio, que contará con Tito, Juan Luis Mora y Emilio Nadal para recordar el histórico ascenso en Jerez en el año 2004.

Portal de Vallejo, un foro que pretende suscitar el debate acerca de la historia centenaria del Levante UD, regresa para recordar el segundo ascenso del Levante a Primera División. Habría que retroceder en el tiempo para rememorar los hechos acontecidos durante la jornada del sábado 5 de junio de 2004. El epicentro de la acción se situaba en el Estadio de Chapín en Jerez. La victoria dimensionaba al Levante hacia una proyección desconocida. 

“Preciado Ascenso, entre la poética y la mística” es el título elegido para reverdecer una gesta histórica que acaba de cumplir su vigésimo aniversario. Esta charla, programada para el jueves 27 de junio en la sala de prensa del Ciutat de València, contará con la presencia de Vicente Blanco, Tito, y Juan Luis Mora, miembros de la plantilla que abordó aquel legendario ascenso, y Emilio Nadal, responsable del Área de Patrimonio del Levante. El acto está pautado para las 19:00 horas y la entrada es gratuita. El día 27 se va a celebrar también la fiesta de la campaña de abonos en el Ciutat por lo que la puerta de acceso a este acto es la de la entrada de jugadores.

Un ascenso espiritual

La espera había sido eterna desde 1963. Y en ocasiones amenazaba con perpetuarse. El ascenso de 2004 a Primera División superó en magnitud a un acontecimiento de índole estrictamente deportiva. Con todo el valor potencial que suponía incluir la estela del Levante entre los trasatlánticos del fútbol de la máxima categoría, había componentes que acentuaban su relevancia. Ese ascenso marcó a una generación que creció adscrita al levantinismo entre la incertidumbre y también entre la inquietud y el desasosiego. Los años ochenta fueron devastadores y el plomo acompañó a la década de los noventa. La poética y la mística se entrelazan en el relato del ascenso consumado a la conclusión de la temporada 2003-2004.

Para aquella generación que contaba entre 20 y 50 años en junio de 2004, el formato de la Primera División surgía ante sus miradas como una quimera. Nacía como una evocación y como una fantasía que parecía distanciarse enormemente de la realidad. El Levante y la máxima categoría conformaban pensamientos refractarios. La epopeya de junio del 63 quedaba muy alejada. Las viejas y amarillentas crónicas eran el testimonio de una proeza, presentada a caballo entre la mitología y la leyenda, que apenas se extendió durante un par de temporadas.

Hubo que cruzar un desolador páramo para que aquella generación pudiera experimentar en primera persona todas aquellas emociones que solo la memoria de los más mayores preservaba. Ese simbolismo y esa mística son componentes intransferibles del Preciado Ascenso. Y condicionó la terrible explosión de júbilo de una afición ávida de noticias excitantes. Hay un componente espiritual que impregna al Preciado Ascenso. Por esa razón aquel ascenso fue la culminación de un sueño largamente esperado.

Protagonistas del ascenso de 2004

Tito y Mora conformaron el armazón de aquel grupo que desafió todos los condicionantes para alzarse con la competición en el ecosistema de la Segunda División desde la línea de medios y desde la portería. Quizás la principal virtud del colectivo fue aceptar con estoicismo y determinación el desafío que implicaba asaltar la Primera División. Esa condición de favorito, en ocasiones, se convierte en un obstáculo infranqueable. No fue el caso. El aspecto refuerza la capacidad mental y anímica de un bloque hercúleo desde un prisma psicológico. Y el factor emocional puede marcar tendencias en un firmamento tan aniquilador como la Segunda División.

Instalado en la medular Tito parecía la prolongación de Manuel Preciado sobre el verde. Quizás sus mentes se sincronizaron desde la misma pretemporada de Biescas o quizás la sabiduría futbolística de cada uno de ellos entrara en combustión desde que cruzaron sus destinos en el Levante. Lo cierto es que la exquisita comprensión táctica de Tito, su capacidad para convertir los problemas en soluciones y su innegable liderazgo lo convirtieron en un jugador diferencial. Participó en 35 partidos de Liga y anotó dos goles.

Mora fue el guardián indiscutible de la portería granota en una temporada fantástica. Fue un guardameta de consenso. Nadie dudó de sus prestaciones desde que se ajustó los guantes azulgranas. Durante muchas semanas rasgar su meta se convirtió en toda una heroicidad para los atacantes contrarios. Su seguridad y la consistencia que desprendía bajo los tres palos se reflejó en los 40 partidos disputados en la competición liguera. Fue una figura de confianza y un símbolo de estabilidad para el equipo.

Un Ascenso Preciado

“Preciado Ascenso” surge como un juego de palabras que rinde homenaje al icónico entrenador Manuel Preciado. Su huella fue innegable en esta epopeya. Preciado, con su carisma y sabiduría, llevó al equipo a la gloria, convirtiéndose en una leyenda para el club. En este foro de debate, no solo hay un espacio para el recuerdo de esos días gloriosos. Exploraremos el impacto que aquel ascenso tuvo en la historia del Levante UD a través de las anécdotas, reflexiones y emociones de Tito y Mora.

Una espera de 40 años

El ascenso de 2004 no solo fue un logro deportivo, sino un acontecimiento lleno de mística y simbolismo. La última vez que el Levante había estado en Primera División fue en la temporada 1962-63, una aventura que solo duró dos temporadas. Durante esos 40 años, el club atravesó momentos difíciles, deambulando por las categorías inferiores del fútbol profesional.

Para la generación que tenía entre 20 y 50 años en 2004, aquel ascenso fue la culminación de un sueño que parecía inalcanzable. Fue un momento de júbilo colectivo, donde las lágrimas de alegría se mezclaron con los recuerdos de las épocas más oscuras del club.

Un momento para celebrar

En este foro de debate, no solo recordaremos esos días gloriosos, sino que también exploraremos el impacto que aquel ascenso tuvo en la historia del Levante UD. Escucharemos anécdotas, reflexiones y emociones de la mano de Tito y Mora, quienes revivirán con nosotros uno de los capítulos más brillantes del Levante.

El «Preciado Ascenso» es un testimonio del poder de la perseverancia, la pasión y la dedicación. Es una historia que sigue inspirando a generaciones de granotas y que reafirma el espíritu indomable del Levante UD.

Texto: Levante UD

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