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El dedo del marcador y la luna del aprendizaje

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Foto: Equo Córdoba

No es la primera vez que un marcador muy abultado es portada en ESPORTBASE. Desafortunadamente, en cinco años hemos tenido que contar varios ejemplos de resultados escandalosos en varios niveles de formación y categorías de competición. El debate en el ámbito generalista, eso sí, ha sido más ‘caliente’ que en otras ocasiones, con varios medios de ámbito nacional consultando con este periódico detalles sobre lo sucedido en el partido de ayer domingo entre SF Júcar ‘C’ y Los Silos ‘A’ en Cadetes que finalizó con un marcador de 0-30.

Tras 24 horas de navegar entre mares de comentarios en nuestras redes sociales -aunque confiamos siempre en la educación de nuestros lectores, con algunos nos hemos llevado una gran decepción-, de leer mil y una opiniones y de escuchar a todo el mundo, es el momento de que también reflejemos nuestra postura oficial. Por eso nos reservamos este espacio en clave editorial.

Lo hacemos para decir que, una vez más, Confucio lo clavó cuando dijo aquello de que “cuando el sabio señala la luna, el necio mira al dedo”. No porque pensemos que nadie sea necio, todo lo contrario; simplemente tenemos la sensación de que un sector del fútbol base se está fijando demasiado en el dedo (el marcador de 0-30 de ayer) en lugar de observar y analizar detenidamente la luna (lo que podemos aprender de la situación para que no vuelva a repetirse).

¿Cuál es nuestro cometido aquí?

Informar. Simple y llanamente. Ser rigurosos al trasladar los hechos al papel y comunicar los acontecimientos. Y, siempre después de informar, buscar un aprendizaje de la situación. Llevamos cinco años haciéndolo. Créannos, sería mucho más fácil poner el grito en el cielo por el marcador, titular de manera llamativa con palabras como “repaso”, “paliza”, “humillación” o el verbo “machacar”, subir una foto de uno de los equipos y publicar el reportaje. Más fácil, muchísimo más rápido, con menos gasto de energía y nos reportaría muchas más visitas, más ‘Likes’, más comentarios y generaría más tráfico.

No hemos hecho eso. Nunca hacemos eso. Nunca haremos eso. Por eso seguimos siendo pequeños, seguimos siendo un periódico humilde de estructura reducida pero mantenemos la conciencia limpia y tranquila. Hicimos nuestras consultas, llamamos a más fuentes del club que había protestado por lo sucedido, nos pusimos en contacto con el club visitante, recabamos las diferentes versiones, tuvimos extremo cuidado al titular la noticia y al tratar con mimo a dos equipos de fútbol formados por menores de edad y, solo entonces, publicamos la pieza. Con las dos versiones de la historia.

Con la posibilidad, como siempre hacemos, de seguir añadiendo detalles al puzzle minutos después con declaraciones públicas del presidente de Los Silos, una nota oficial de disculpas o el comunicado redactado ‘en caliente’ -aunque con muchos aspectos a debatir que presentan toda la lógica y argumentación del mundo- por parte de Cristian, el entrenador del equipo visitante (cuyo nombre solo incluimos una vez el propio míster quiso firmar de su puño y letra la nota; de lo contrario, por respeto lo hubiésemos omitido).

Preguntas habituales y sus respuestas

“¿Por qué sacáis este marcador de 0-30 y no otras derrotas por quince, veinte o veinticinco goles?” En realidad, la explicación es muy sencilla: porque se trata de un hecho noticiable. Los criterios de selección siempre han sido los mismos, y vienen limitados por la amplitud de personal en una redacción. Si ESPORTBASE tuviese 200 trabajadores, seguramente podríamos dar cobertura a todos esos casos -que los hay-. Se disputan varios miles de partidos cada fin de semana, y un porcentaje de esos partidos acaba con marcadores abultados. ¿Qué diferencia una victoria por 19-0 de otra por 20-0? ¿Dónde está el límite de lo ‘aceptable’ en fútbol base: diez goles, doce goles, quince goles, veinte? No somos quién para afirmarlo. Nuestro alcance es el que es. En este caso concreto, recogimos el malestar de una escuela que encajó una derrota por treinta goles de diferencia en categoría Cadete. A partir de ahí, investigamos y elaboramos el reportaje. Incluso, en ocasiones, descartando ejemplos de ‘fake news’ como una captura de pantalla que circula por grupos de Whatsapp que muestra una increíble victoria del Xilxes por 0-50 el pasado 14 de noviembre, evidentemente retocado en Photoshop (el partido real finalizó 6-4). Es evidente que cualquier marcador que refleje una diferencia tan exagerada de goles no sirve de nada ni para el que gana ni para el que pierde.

“¿Por qué criticáis a este club y a este otro no le decís nada?” Para empezar, no criticamos a nadie. Exponemos los hechos; gran parte de la crítica posterior surge por parte de los lectores. Hemos tenido acusaciones de favoritismo hacia unos clubes en detrimento de otros, y tras sesenta meses de actividad tenemos que descartar semejantes tonterías. Estamos al servicio de todos los clubes y escuelas de deporte base, sin excepción. Que los protagonistas de esta historia sean SF Júcar y Los Silos es circunstancial; habríamos obrado exactamente igual de tratarse de otros equipos.

“¿Por qué ‘machacáis’ a este entrenador?” No hemos “machacado” a nadie. Nunca lo hemos hecho. Va contra la filosofía fundacional de ESPORTBASE. Es más, hemos dado altavoz y usado nuestra plataforma para exponer la versión del técnico sin ningún tipo de cortapisa. A partir de ahí, las versiones se contradicen porque -desafortunadamente- no estábamos presentes en el partido. Unos dicen que no celebraron los goles anotados, los otros sostienen que sí se hizo. El técnico visitante destaca que ofreció al cuadro local acabar antes de hora el partido, vista la superioridad de su equipo, pero que el ‘staff’ local quiso jugar hasta el final. Unas versiones incluyen al árbitro en este asunto y otras no. Un árbitro que, según algunos, debió haber dado por finalizado el partido como suele ocurrir en algunos casos de fútbol-8, mientras que otros sostienen que hizo bien agotando el tiempo reglamentario. En definitiva, esclarecer los hechos con un 100% de fidelidad es casi imposible. No queremos que haya represalias contra nadie, que nadie salga perjudicado ni que haya ‘venganza’ por lo sucedido. De nuevo, va contra nuestros valores. Queremos contar la verdad de lo ocurrido y aprender algo útil para que no vuelva a ocurrir en el futuro. Para ello, sólo tenemos como herramienta nuestra filosofía editorial, nuestros principios y la poca -o mucha- repercusión que pueda alcanzar aquello que publicamos.

“¿Por qué no decís que las competiciones están mal diseñadas?” Para empezar, porque esa es una valoración personal de cada uno. Hay muchos aspectos de esta historia que no se conocen. Por ejemplo, que el School Football Júcar cuenta en su escuela con más de treinta niños becados debido a su situación familiar (padres en el paro, familias desestructuradas, etc). Asociaciones benéficas como Caritas Valencia y Torrente, o el Colegio Benimaclet a través de su directora, colaboran con el club para que se les acoja y tengan la posibilidad de jugar y divertirse en las mismas condiciones que los demás. Algunos de ellos juegan en el equipo implicado. ¿De verdad es tan importante competir hasta el extremo cuando, para algunos, ya sólo tener la posibilidad de jugar al fútbol es su máxima ilusión? Este es sólo un detalle, pero hay muchos más. Los Silos es un club que, nos consta, ha tratado siempre con mucho tacto el asunto de los resultados y el ‘fair-play’ en sus redes sociales. Parte de la argumentación de Cristian, entrenador visitante, da en el clavo respecto a una cada vez mayor proliferación de escuelas que dan preeminencia a las fichas y cuotas. Pero esa valoración no la debemos hacer nosotros, sino los padres y familias que deciden dónde deben jugar sus hijos cada temporada. Con tantas variables, ¿de verdad es justo culpar de todo a la FFCV y al formato de fútbol federado actual? Como siempre decimos: si alguien tiene una idea o formato mejor, háganoslo llegar y le daremos la difusión e importancia que se merece.

En conclusión

Nos ha quedado un editorial más extenso de lo que pretendíamos, pero convenía aclarar diversas confusiones que han derivado de la noticia que ESPORTBASE dio este domingo. No es el primer marcador abultado ni tampoco será el último. Pero, si no aprendemos de lo sucedido, tratamos de acercar posturas e intentamos tender puentes entre las partes, la deportividad y ‘fair play’ que deberían caracterizar al deporte base siempre estarán lejos de nuestro alcance. El dedo y la luna, estimados lectores. El dedo y la luna.

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