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Carta a un padre energúmeno

Convertirse en un padre o madre iracundo es fácil; dejar de serlo, no tanto
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Padres en la Ciudad Deportiva de Paterna | Foto: Paco Polit

¿Cuántas veces nos hemos quedado con ganas de decirle a un padre, de esos maleducados y tiranos, unas cuántas cosas? En mi caso, muchas. Cada vez que piso un campo, sea profesional, amateur o en partidos de fútbol formativo. Es por ello que he decidido escribirle una carta a Vernon, el papa que dijo aquello de: “Un cero, hoy un cero. Una mierda has hecho”.

En muchas columnas hemos criticado con dureza estas acciones, a la vez que hemos mostrado ejemplos de todo lo contrario, pero hasta ahora no nos habíamos dirigido de forma directa a nadie. Seré yo pues, quién abra la lata.

Estimado Vernon:

Me avergüenzo de usted, a la vez que es inevitable sentir lástima. Lástima por su hijo y por usted. Está claro que necesita ayuda, profesional y urgente, para aprender a reconducir esa frustración y esa rabia para no aplicarla con toda su violencia en su hijo Harry. La actitud que demostró el pasado fin de semana dista mucho de ser ejemplar.

Usted insultó al árbitro, gritó a su hijo, a su entrenador y a compañeros, a la vez que realizaba continuos gestos de desaprobación cada vez que su hijo cometía un error, por no hablar de que se saltó a la torera la prohibición expresa del club hacia los padres, que les indica de forma clara el no poder estar, bajo ningún concepto, en la banda del campo.

En mi corta (a la par que lamentable) carrera futbolística (nunca fui bueno, pero disfruté mucho), nunca he visto en mi casa una actitud que se parezca lo más mínimo a la suya, y quizá por eso me cuesta más entenderla.

Estoy seguro de que Harry también siente vergüenza, incluso algo de impotencia. Es imposible que a un hijo le guste ver en su padre esa conducta hacia él. Al menos a mí no me gustaría; claro que yo tampoco tuve un ejemplo tan lamentable como el suyo. El resto de padres no pueden evitar reírse de usted, y ojalá algún día le reprochen su actitud. No es un machote, no es un héroe, no es el que más entiende y tampoco ayuda a su hijo. Es más bien todo lo contrario. Un ser humano acomplejado, un villano, un ignorante y un ejemplo lamentable.

Pueden pasar muchas cosas. Que Harry coja las botas y las meta en el armario (que es justo lo que va camino de conseguir). Que Harry se convierta en un niño frustrado, porque haga lo que haga, nunca es suficiente para usted, aunque esté dando el 100% cada día. O por ejemplo, que Harry se convierta en un adulto como usted siguiendo su ejemplo, y eso además de triste es peligroso.

En cambio, y sería lo mejor, puede suceder que Harry pase de usted, que haga su camino, que se divierta con sus amigos, que aprenda de los errores y los aciertos, y que crezca como un chaval sano, con valores humanos de primer nivel, y que siga, hasta que el cuerpo aguante, disfrutando de este deporte. Pero claro, en esto usted no puede ayudarle, va a tener que hacerlo por sí mismo, con la ayuda de sus entrenadores y sus compañeros, porque usted no parece dispuesto a echarle un cable.

Hoy, cualquiera de nosotros podría decirle a usted: “Un cero, hoy un cero, una mierda ha hecho”.

Un padre, a su hijo: ‘Un cero, hoy un cero, una mierda has hecho’

 

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