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Judit Paredes: “Mis jugadores nunca me han tenido un trato diferente por ser una mujer”

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Ex futbolista de los dos equipos referentes de la capital del Turia, una aventura en el extranjero a sus espaldas, una pronta retirada y un prometedor presente en los banquillos del UD Bétera. Y todo, con apenas 25 años. Judit Paredes (Valencia, 1991) militó en las filas de Levante UD (en todas sus categorías, del ‘C’ al primer equipo de Rafa Aranda) y Valencia CF antes de emprender su viaje rumbo a Suecia, donde conoció la dimensión que el fútbol femenino empieza a cobrar a nivel continental.

A su regreso, la llamada de los banquillos no se hizo esperar. Lógicamente, su prioridad fue siempre regresar a su ‘casa’: actualmente es la entrenadora del Infantil ‘A’ y el Prebenjamín ‘B’ en la UD Bétera, en una temporada en la que el reto será tratar de igualar los niveles de buen juego exhibidos con el conjunto Alevín que el año pasado conquistó a sus órdenes la Liga del Grupo B5 de la categoría. Además, forma parte del cuerpo técnico de la Selección Valenciana Femenina en todas sus categorías.

judit-betera-03ESPORTBASE: ¿Cómo empezó usted a jugar al fútbol?
JUDIT PAREDES: Empecé en Bétera con ocho años, jugando con chicos hasta Infantil de Segundo Año, y de hecho a día de hoy seguimos manteniendo amistad y saliendo por ahí. Cuando llegué a esa categoría vino el Levante a verme y nos propuso una prueba. Sin embargo, por los estudios y el desplazamiento mis padres decidieron esperar un año más hasta agotar el ciclo de Infantil, a que fuese un poco más mayor. El Levante nos abrió las puertas para cuando quisiésemos, y al año siguiente me cogieron en el equipo ‘C’. Tenía 14 años.

EB: ¿Siempre ha mantenido esa vinculación tan especial con Bétera?
JUDIT: Siempre, siempre. Desde pequeña, el presidente -que en paz descanse- me quería un montón. Siempre he defendido al club.

EB: ¿Cómo era usted como futbolista?
JUDIT: Jugaba como mediocentro de destrucción, ‘repartiendo’ (risas). Pero también tenía calidad. Físicamente siempre fue grande, de constitución fuerte y no me arrugaba. Me hicieron capitana y todo cuando era pequeña, siempre he tenido carácter.

judit-betera-04EB: Hace diez o quince años no era tan frecuente, pero ahora es muy habitual ver a muchas chicas jugando en equipos mixtos con diez, once, doce años…
JUDIT: Ha sido un camino duro. Recuerdo una anécdota cuando jugaba a fútbol-7 y a los jugadores rivales señalarme en plan: “¡Hala, una chica!” Incluso los padres rivales llamarme “marimacho” o insultar a mi madre, yo a veces salía llorando porque me sabía mal que le dijesen a ella cosas. Pero al final aprendes y te haces fuerte.

EB: ¿Qué le decían sus padres sobre eso?
JUDIT: Nada, ellos lo pasaban mal al principio pero me decían que hiciese oídos sordos. Estaba haciendo lo que me gustaba, así que me insistían en que disfrutase y me olvidase de temas extradeportivos. Si alguien decía algo desde la grada, yo estaba jugando tan concentrada que no me daba cuenta. Recuerdo cuando jugaba en el Valencia que mi hermana se puso a discutir con un padre porque me había insultado y me lo contaron tras el partido, porque yo ni me había enterado.

EB: Esta es una pregunta difícil: ¿por qué cree que hay gente ‘así’, que tiene la necesidad de insultar o menospreciar a una mujer sólo porque está jugando al fútbol?
JUDIT: Porque la gente aún piensa que el fútbol es sólo para hombres, y esa mentalidad cuesta mucho de cambiar. Sigue habiendo machismo, porque a mi todavía me pasa como entrenadora. Hace muy poco me pasó en pleno partido, cuando íbamos primeros en la tabla: íbamos 3-0 ganando y, como yo soy siempre competitiva, reclamé al árbitro por una falta. El entrenador rival, del que no diré el nombre, me gritó que lo que tenía que hacer era “ir a fregar”. Me entró mucha rabia. Los propios padres del equipo rival me defendieron, por eso digo que sigue habiendo machismo aunque es cierto que cada vez menos. Creo que niñas y niños tienen todo el derecho a practicar el deporte que quieran.

EB: ¿Debería el árbitro poder tomar nota de este tipo de descalificaciones machistas o incluso parar un partido?
JUDIT: Sí, creo que todo lo que sea bueno para el fútbol y para atajar comentarios machistas, racistas o de cualquier tipo, debería llevarse a cabo.

judit-betera-06EB: ¿Cómo dio el salto al Valencia? ¿Y al extranjero?
JUDIT: Dejé el Levante y comencé a estudiar el TAFAD, y uno de mis profesores me dio la oportunidad de ir al Valencia ‘B’ cuando mi intención era dejar el fútbol. Acabé fichando y esa misma temporada jugué con el primer equipo, con Cristian Toro en el banquillo. Estuve dos años allí y me llegó una oferta para ir a Suecia a jugar durante ese verano. Nos propusieron ir al Bik SK (Härnösand) tres meses a varias compañeras a ayudar al equipo a salvarse, y cuando surgió esa opción no me lo pensé.

EB: ¿Y qué tal la experiencia?
JUDIT: Muy buena. Repetiría sin dudar. Conoces otra cultura, otro idioma, gente con la que aún tengo contacto… Es otro estilo de fútbol, más físico, más similar a la Premier pero inferior técnicamente a España. ¡Campos con césped natural! Allí cuidan mucho el producto.

EB: ¿En qué detalles se nota ese cuidado?
JUDIT: Íbamos por la calle y nos pedían autógrafos. Entrábamos a una discoteca y nos señalaban: “¡Las españolas!” Las cuatro que estábamos en el Bik SK alucinábamos de que nos conociesen, de que supieran que jugábamos… Estuve compitiendo esos tres meses, al regreso la opción de volver al Valencia no salió, y decidí dejarlo.

EB: Y entonces pasa definitivamente a los banquillos…
JUDIT: Me saqué el TAFAD y me dediqué plenamente a entrenar en Bétera. En tres años, hemos ganado Ligas con Prebenjamín, Benjamín y el año pasado Alevín.

judit-betera-01EB: ¿Tiene alguna chica en sus equipos?
JUDIT: No, todavía no. Me gustaría mucho. Ahora que estoy trabajando con la FFCV y las chicas de sus selecciones, me han venido recuerdos muy bonitos.

EB: ¿Cómo enfoca usted los entrenamientos y la preparación de un grupo de chavales así?
JUDIT: He tenido mucha suerte y nunca he notado ninguna diferencia del trato de los jugadores hacia mi por el hecho de ser una mujer. Tengo mucho carácter y los chavales conocen mi trayectoria, eso también ayuda: llevar tantos años ligada al fútbol, ir con la Selección, viajar a Suecia, jugar en Superliga… También mi manera de ver el fútbol, lo he mamado desde pequeña y siempre ha sido mi vida. Eso ayuda a transmitir y a que crean en mi. Nos admiramos mutuamente. Además, los resultados están acompañando en forma de campeonatos.

EB: ¿Cómo se desenvuelve usted con los padres de los chavales?
JUDIT: Eso es más complicado. Antes de arrancar la temporada intento reunirme con ellos y dejar las cosas claras, es muy importante. Le explico que quiero lo mejor para los niños, trabajar con ellos es imprescindible en mi vida. Siempre hay algún padre que se revoluciona, pero ahí entran en juego los coordinadores, que nos apoyan en todo momento. Todos trabajamos para que todo vaya lo mejor posible.

EB: ¿Cuál es la situación más desagradable que ha vivido como entrenadora en la banda?
JUDIT: Por suerte, no he visto ningún episodio racista y espero no verlo. Sí que he oído algún comentario de algún padre, o de alguien, que luego tienes que hablar cara a cara. Respecto a gritos de aficionados, sí que oyes de todo pero hay que hacer oídos sordos y centrarse en el partido.

EB: Si usted se encontrarse cara a cara con la Judit que tenía 10 años, ¿qué le diría?
JUDIT: Le diría que disfrute haciendo lo que le gusta e ignore los comentarios que oiga. Y que sea cuanto más feliz mejor, el fútbol es un ‘hobby’ muy bonito y hay que disfrutar.

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