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“Jodeos, guarras, a mamarla”: equipo femenino denuncia el trato vejatorio de dos árbitros

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Imagen del partido | Foto: Alberto Martín (Salamanca RTV Al Día)

Imagen del partido | Foto: Alberto Martín (Salamanca RTV Al Día)

De nuevo, bochornoso incidente que nos vemos obligados a relatar relacionado con el fútbol de formación, en este caso en tierras salmantinas. Tal y como relató Tribuna de Valladolid, el conjunto vallisoletano del CD Juventud Rondilla regresó de su visita ante el Sporting Garrido de Salamanca con una derrota sobre el césped (4-1) pero, sobre todo, con un malestar grande debido al “trato recibido por dos de los tres árbitros”, que les espetaron insultos graves como “jodeos, guarras” y “a mamarla”.

El medio vallisoletano recoge palabras de Sara Álvarez, jugadora del Rondilla -que milita en Segunda Regional Femenina-, que carga contra los colegiados Sánchez Delgado y su asistente Cárdenas Gómez: “Durante el partido y cada vez que pitaba algo en nuestra contra nos gritaba “‘jodeos, guarras’, indica respecto al primero. En el caso de su asistente, “pitó una mano veinte segundos después de que sucediera la jugada, aunque yo no diría que fuera así. Nos hicieron el 2-1 y el linier dijo textualmente ‘a mamarla’.

“Fue un ambiente un tanto alborotado. Es una falta de respeto. Creo que son los que tienen que dar imagen. Si el árbitro te está faltando al respeto, da a entender que no merece ser respetado. Por tener unas tarjetas no es más persona que nosotras”, agregó la jugadora. “Seguimos a lo nuestro, como si no pasara nada, pero en realidad nos ofendió bastante. más de una las sacó del partido”, incidió.

El diario AS pudo hablar con el delegado del RondillaAdrián Fraile: “Tras el 2-1 (…) el árbitro principal las llama guarras en cada falta, ante la incredulidad de nuestras jugadoras (entre 13 y 28 años). Las que son sustituidas nos lo empiezan a contar en el banquillo y cuando acaba el partido vamos a pedir explicaciones, sin amenazar o levantar la voz. Entonces, el árbitro empieza a ponerse nervioso, a decir que va a llamar a la Policía y se encierran en el vestuario, mientras el otro línea reconoce a las chicas que sus compañeros suelen comportarse así y el técnico rival nos anima a denunciar los hechos.

“Me parece algo bochornoso y, si lo hacen habitualmente, es increíble que sigan pitando. No merecen estar en el fútbol. Jamás nos había pasado algo igual, no nos había pitado este señor nunca y espero que no lo vuelva a hacer, finalizó Fraile. El club prepara la denuncia que realizará en la Federación de Castilla y León en los próximos días.

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