Toda la información del fútbol base valenciano

Rubén Mora: “Los padres no son los enemigos, somos socios colaboradores”

COMPARTIR
, / 2825 0
Rubén Mora da instrucciones a uno de sus jugadores | Foto: futbolsomos.com

Rubén Mora da instrucciones a uno de sus jugadores | Foto: futbolsomos.com

Cuando Rubén Mora aterrizó en la cantera del Valencia CF a mediados de la pasada década, nada podía garantizarle una permanencia estable en una escuela futbolística acostumbrada -por desgracia- a frecuentes cambios estructurales. Sin embargo, perseveró. Tras pasar por diversos equipos y crecer en responsabilidad, ejerció durante las últimas temporadas como coordinador de las categorías de fútbol-8, justamente en un periodo de gran visibilidad y proyección nacional e internacional gracias a las participaciones en torneos de prestigio. Una etapa que terminó de manera abrupta hace un mes: ESPORTBASE se hizo eco de lo sucedido, pero el propio protagonista es partidario de olvidar lo ocurrido y mirar hacia adelante.

ESPORTBASE: Es obligatorio empezar preguntando por su salida del Valencia CF…

RUBÉN MORA: Tengo desde el día siguiente de salir del club el mismo sentimiento: agradecimiento como profesional, me ha permitido crecer mucho y le debo gran parte del nombre que pueda tener a día de hoy en el fútbol base. Mi vida sigue siendo la formación, sigo trabajando en un colegio como profesor y recuperando contactos, recibiendo clases de inglés, viendo entrenar a otras escuelas… Lo recuerdo todo con una sonrisa.

EB: ¿Cómo se lo han tomado en su entorno familiar?

RM: Tengo una niña pequeña y dispongo de más tiempo para ella, así que lo valoran positivamente. Todo aquel que trabaja en el mundo del fútbol hace un esfuerzo familiar muy grande, y ahora estoy recuperando el tiempo perdido.

Rubén Mora, durante la entrevista | Foto: Paco Polit

Rubén Mora, durante la entrevista | Foto: Paco Polit

EB: Once años en el Valencia CF dan para mucho…

RM: Dan para muchísimas vivencias. Cuando Fran Villalba estuvo a punto de debutar el otro día, yo estaba casi más nervioso que él, porque le conozco desde que era pequeñito. Es la mayor recompensa para un formador de fútbol base: en el primer equipo que entrené estaba Lato y Javi Jiménez, y ambos son internacionales sub-19 ahora. Esa es la mayor recompensa. El Valencia me ha permitido participar en torneos, entrenar en el extranjero, trabajar en campus con amigos entrenadores de fuera…

EB: ¿Cómo empezó usted a entrenar?

RM: Empecé con Nico Estévez en Escuelas San José, empezamos a llevar un equipo cuando todavía jugábamos con 17 años. Teníamos claro que nos gustaba la formación, y no pude tener mejor compañero de viaje. Estuvimos allí 5 años, luego me fui un año a Don Bosco y después Carlos De Lera me propuso ser segundo entrenador para un equipo del Valencia. La experiencia fue muy buena y en septiembre del año siguiente ya era primera entrenador en Línea 2, no orientada a competición. Y a partir de ahí, cada año iba llevando una generación de jugadores hasta acabar como coordinador de fútbol-8.

 

anunciate en esportbase

 

EB: En el Valencia, además, ha tenido usted un ‘jefe’ distinto prácticamente cada año…

RM: Es el único ‘pero’ que puedo poner: la falta de estabilidad que había por el cambio de directores… aunque la base de Paterna siempre se ha mantenido. Siempre ha habido un gran grupo de entrenadores, y el gran número de jugadores que llegan al juvenil, a Mestalla o al primer equipo lo atestiguan.

EB: También coincidió con el cambio en la Comunitat Valenciana de fútbol7 a fútbol-8, hace un par de años.

RM: El fútbol-8 se asemeja más al fútbol real. Es cierto que algunos campos se quedan algo pequeños y es más difícil jugar, pero fue un paso positivo. Quizá yo hubiese hecho la transición más gradual, pero me gusta su complejidad, el asociarse con más compañeros y enfrentarse a más rivales.

ruben-mora-entrevista-03EB: ¿Cómo saben ustedes si un niño ‘vale’ o no?

RM: Es el trabajo más difícil que hay. Hay que ser paciente y prudente, son niños en periodo de desarrollo. Siempre insistí en dar como mínimo dos años a cualquier jugador que llegase al Valencia, es un cambio muy grande. No hay que tener prisa y dejar que el jugador te enseñe lo que lleva dentro. También cuenta la capacidad de aprendizaje y mejora. No hay un baremo ni regla escrita para medirlo. Fernando Cano, Carlos Soler, Fran Villalba, Jose Luis Gayà… Los veías ya muy buenos en fútbol-7, pero nunca puedes saber si llegarán a Primera División.

EB: Casi todos los que ha nombrado usted son jugadores ‘pequeñitos’… ¿Cambió Aragonés las tendencias gracias al éxito de la Eurocopa 2008?

RM: Coincido en que Luis cambió todo. A nivel formativo, debo decir que siempre se ha puesto por delante la formación al rendimiento inmediato o su altura y envergadura. Normalmente los ‘pequeñitos’ son los más talentosos, y aquella victoria trajo consigo una profesionalización a nivel formativo. España se convirtió en referencia, se cambiaron los modelos de entrenamiento igual que hizo la escuela holandesa hace cuarenta años con el cambio desde un modelo más analítico.

EB: ¿Debería marcarse con claridad la diferencia entre ‘formación’ y ‘competición’ en fútbol-8?

RM: Los padres deben tener claro que, cuando su hijo llega a una escuela, es igual que una academia de inglés: se le hace una prueba de nivel y ubica en un grupo donde pueda aprender más. Cada niño adaptado a su nivel, aunque sus amigos estén en otro equipo. Quizá el niño aprenda más en el Alevín ‘D’ que en Alevín ‘A’, aunque al padre le gustaría que estuviese en el segundo. Hay que hacérselo ver. Yo no dividiría entre ambas líneas, lo reservaría para después del salto a fútbol-11, a partir de Cadetes.

ruben-mora-juvenil-b-dubaiEB: ¿Un coordinador de fútbol-8 cultiva más la paciencia con los jugadores… o con sus padres?

RM: Nunca he visto al padre como un enemigo. Somos socios, colaboradores. Debe entender que la escuela quiere lo mejor para su hijo, cuidarlo y que aprenda no sólo de fútbol sino a nivel global. Cuanta más química haya entre escuela, padres y niños, el beneficiado es el futbolista. Siempre digo lo mismo: ningún padre piensa que su hijo vaya a ser médico o abogado cuando está en 3º de Primaria en el ámbito escolar… así que, ¿por qué deberían exigirlo en el ámbito futbolístico? El fútbol base es disfrute, no hay que meterles presión.

EB: ¿Qué puede contarnos de los torneos ‘mediáticos’ como el de Arona en el que participó con el Valencia CF?

RM: Es una experiencia muy bonita para los niños, para los padres… Te conviertes en ‘profesional’ durante una semana a todos los niveles. Pero hay que darle la importancia que tiene, la misma que el resto de torneos. No convierte en mejor o peor al equipo. Sólo ponía dos exigencias: la primera, que los niños fuesen a entrenar siempre con una sonrisa; la segunda, que pusiesen el 120% de su esfuerzo en el campo, aunque las cosas no saliesen. Esas dos cosas eran innegociables.

EB: Luis García Plaza, Nico Estévez, Óscar Fernández, Juan Carlos Garrido… ¿Cree usted que el entrenador valenciano se cotiza al alza, tanto en España como en el extranjero?

RM: En la Comunitat hay una corriente muy grande de maestros que combinan su titulación con su faceta de entrenador. Educación y deporte. El fútbol base en Valencia, gracias al clima y las facilidades, tiene unas condiciones muy buenas para que el nivel de los entrenadores sea alto. No es fácil seguir formándose, pero invito a todo el mundo a que acuda a las jornadas de actualización, charlas, etc.

EB: ¿Dónde veremos a Rubén Mora en el futuro?

RM: Estamos escuchando cosas, alguna aventura en el extranjero… No lo descarto, he retomado las clases de inglés. (Risas) Ser profesional del fútbol en España es complicado. La alternativa sería compaginar aquí mi vida como profesor con algún proyecto de escuela interesante.

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.